Escrito el día 30-04-2012 23:09 por Rafa Oliva
La plataforma www.redAlumnos.com te descubre las formas más rápidas de dar al traste con tus cursos online.

Entremos en situación... acabas de poner en marcha ese curso online que tanto deseabas y que la dirección de tu centro te impedía por falta de fondos.  La semana pasada llegó una subvención inesperada y decidieron darte la oportunidad, ¡Tu momento ha llegado! Pero a los pocos días de comenzar el curso te das cuenta de que no es como esperabas: los alumnos aprenden demasiado rápido, están muy motivados, no dejan de participar en las discusiones, escriben infinitas entradas de blog y contestan a tantas tareas que no te da tiempo de evaluarlas todas.

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El e-learning puede arruinarte la vida, ¡duro con él!


¡Por Dios, que se acabe este infierno! Tu paciencia ha llegado a un límite, ¡No puedes permitir que las nuevas tecnologías sustituyan a los métodos tradicionales! Es mejor que la letra entre con sangre, a puño y tiza, con sufrimiento y no con divertimento.  Pero... ¿Cómo arruinar el curso online sin dar demasiadas explicaciones al director? Vamos a ver unos pequeños truquillos:

1. Impide que los estudiantes escriban en la pizarra.
Ve a la configuración de grupos en redAlumnos y priva a los componentes de tu grupo de la posibilidad de escribir en la pizarra.  Así cercenarás cualquier iniciativa de comenzar un debate, les quitarás su más importante medio de expresión.

2. No uses vídeos ni fotos.

El material gráfico anima mucho, así que ¡abajo con él!
Ve al menú de imágenes y borra definitivamente todas las fotografías.  también debes de asegurarte de que no haya ningún vídeo compartido.  Por descontado, configura tu grupo para que los alumnos tampoco puedan aportar documentos gráficos, no vaya a ser que a alguno se le ocurra...

3. Olvídate del control parental.
Por si acaso, evita que los padres se enteren de que sus hijos realizan cursos online, no vaya a ser que les guste la idea y decidan vincular sus cuentas de redAlumnos con las de sus vástagos.  Si están al día de los progresos y avances de los chicos, puede que exijan más cursos en el futuro y no es eso lo que queremos.

4. Vuelve a ser un profesor 1.0.
Es fácil, solo envía textos y programa exámenes.  La evaluación contínua solo trae más trabajo, las actividades complementarias mediante enlaces no hacen más que distraer y las webquests son cosa de frikis.

5. Corta la iniciativa del alumnado.
Desaconseja que creen sus propios grupos para compartir experiencias con estudiantes de otros centros, evita que busquen material adicional en la biblioteca, prohibe que escriban sus propios blogs y no les dejes aportar información adicional.

Si aún así el curso online sigue siendo un éxito (usando redAlumnos, es lo más probable)... ¡Apaga el ordenador!  Si te ha gustado esta entrada, compártela usando los botones sociales que encontrarás al final del texto  o déjanos un comentario para que podamos seguir mejorando.   Además, para estar siempre al día puedes seguirnos en twitter o en facebook

¡Nos vemos en redAlumnos!


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