Escrito el día 16-12-2014 20:42 por Antonio Álvarez Gómez
Categorías: Ninguna
Después de un agotador trimestre, la calma volvió a nuestras ajetreadas vidas. Y que mejor forma de despedir un trimestre cagado de emociones y agobios, que dando un paseo por nuestra ciudad, de la podría decir sin que me temblaran los labios y sin pecar de arrogancia, que es la mejor, no solo de España, sino del mundo.  ¿En dónde sino podríamos encontrar una leyenda por cada paso que damos? De eso precisamente se trataba la visita. Un paseo por la ciudad en la que relataríamos las más célebres historias de nuestra ciudad. 

Nuestro día comienza muy temprano, cuando despuntaba el alba y el cielo se tornaba en ese azul inmaculado que una semana antes habíamos celebrado en la tierra de María Santísima, como diría nuestra Santa Ángela de la Cruz. Y la Alameda de Hércules fue el sitio indicado para comenzar. 
 
Nos dividimos en dos grupos, y mientras unos escuchaban la leyenda del Hombre de Piedra, otros escuchaban la leyenda de Leonor Dávalos. En la primera, un hombre que no se arrodilló ante la Sagrada Forma, lo hizo de por vida debido a los azares del destino, mientras que en la segunda, la valentía de Leonor Dávalos, una criada, es recordada en el callejero de Sevilla.

Seguidamente, la Plaza de San Lorenzo era el lugar idóneo para contar nuestra tercera leyenda: la mujer emparedada. Y ya que estábamos en una visita para conocer Sevilla... ¿Hay algo más sevillano que visitar al Gran Poder?

Subiendo por Trajano, San Andrés, José Gestoso, Encarnación e Imagen llegamos a la calle que da nombre a nuestra siguiente leyenda: Doña María Coronel. La historia de la mujer que sacrificó su belleza es una de las más bellas y desconocidas de nuestra ciudad. Y después de esta, siguiendo en el convento de Santa Inés, la leyenda del Maese Pérez; y el espíritu del organista que actúa en la Misa del Gallo.

Después de un breve descanso, nos adentramos en la parte clave del día: el panteón de sevillanos ilustres, donde descansan los restos de Bécquer, autor  de la mayoría de leyendas que poblan nuestras calles.

Tras ello, el rey Don Pedro (más bien su cabeza) nos daba pie a la siguiente leyenda. El busto que preside la calle en un hornacina da fe de ello. Tras esto, las emblemáticas calles del barrio de Santa Cruz nos regalaba la leyenda de la Susona, una mujer que traicionó a su pueblo por amor. 

Y como broche de oro, la Glorieta de Bécquer, un monumento cargado de historia que pasa desapercibido, pero no por ello es menos valioso. Es digno de mención las damiselas que representan al amor en sus tres estados: el amor ilusionado, el amor poseído y el amor perdido. 

Y con esto terminaba una de las mejores excursiones que he realizado a lo largo de mi vida, por esa Sevilla literaria que Bécquer no dejó en su legado para ensalsar a la ciudad de sus amores.

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¿Qué es poesía? --dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
Poesía... eres tú.

- "Permiteme explicarte. El hombre más feliz en la Tierra podría usar el Espejo de Oesed como un espejo normal, eso es, él podría mirarse en él y se vería a si mismo exactamente como es. Nos muestra nada más y nada menos que los más profundos, más desesperados deseos de nuestro corazón."

Antonio Álvarez Gómez
Cesar Carlos Gutierrez...